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Graciela y Edgar Ángeles Carreño en el palenque de Mezcal Real Minero en Santa Catarina Minas.

Mezcal Real Minero, raíces y agaves de Santa Catarina Minas


 

¿Cómo comenzó esta historia familiar de Mezcal Real Minero?

Mezcal Real Minero es una empresa familiar originaria de Santa Catarina Minas. Como marca tiene 23 años de haberse creado, aunque el proyecto empezó hace cuatro generaciones.

Al principio la producción de mezcal se hacía en espacios colectivos de la comunidad, hasta hace 45 años atrás, momento en que Don Lorenzo Ángeles Mendoza compró el Palenque La Concepción. A partir de ahí, Real Minero ha producido de manera independiente.

“En el proyecto somos los hijos. Mi papá falleció y en diciembre cumplirá tres años de haber muerto. Quienes estamos dentro del proyecto somos mi mamá Candelaria Carreño Pérez, mi hermano Edgar Ángeles Carreño, Adriana, Miryam, Elvia y yo. Somos siete hijos y cinco estamos dentro del proyecto, cada uno participando en diferentes espacios”, me platica Graciela Ángeles Carreño, quien actualmente lidera el proyecto, una actividad que le encomendó su papá.

Edgar Ángeles Carreño es el maestro mezcalero y encargado de la producción, mientras que Adriana, Myriam y Elvia se encargan de la parte administrativa. Todos trabajan en la empresa familiar manteniendo un objetivo común: producir y compartir su mezcal desde sus propias raíces.


¿Qué valores sostienen este proyecto?

Uno de los pilares de Real Minero es la responsabilidad social y ecológica. De estos valores nacen dos iniciativas: la Biblioteca El Rosario y el Proyecto LAM, creado en honor a Don Lorenzo Ángeles Mendoza.

La biblioteca está enfocada a la educación de jóvenes de la comunidad y de cualquier otra parte, mientras que el Proyecto LAM nace de su interés por los magueyes y el cultivo de diferentes variedades.

“El proyecto LAM responde a la parte de la responsabilidad ecológica. No solamente pensamos en la necesidad de sembrar agaves y reproducirlos, sino en entender que los agaves forman parte de un hábitat, y en ese hábitat están animales, plantas y también los humanos. Por eso, cuando hablas de sustentabilidad en el maguey, tienes que pensar en agua, en leña, en agaves, pero también en alimento”, comparte Graciela.


¿Qué está en juego con el maguey?

En los últimos años, la demanda de mezcal ha crecido de forma acelerada, lo que ha hecho que algunos campesinos se enfoquen solo en agaves y dejen de cultivar la tierra para producir alimentos.

Frente a esta realidad, uno de los objetivos del Proyecto LAM es comunicar y compartir sus investigaciones con productores de mezcal y personas interesadas, a través de un lenguaje claro y cercano.

“Planteamos mostrar esta parte de la ciencia aplicada, donde nosotros ponemos de manifiesto que no somos un instituto de investigación, no somos académicos, formalmente no somos científicos, pero todos generamos conocimiento”, explica Graciela.


¿Cómo se cultiva y cuida un agave?

Dentro de las actividades que realizan en el Proyecto LAM está germinar semillas de agaves de manera natural, sin procesos químicos ni tecnología. La misma lógica se aplica en los cultivos, evitando el uso de agroquímicos.

También realizan recorridos por un sendero interpretativo, un jardín de agaves con cinco estaciones donde se habla de la planta y su reproducción, enfocado a niños, jóvenes y personas interesadas en aprender. “Nos ha permitido hablar con niños de diferentes edades, desde preescolar. Es una cosa bellísima porque te permite hablar de tantas cosas, te permite sensibilizar a los niños sobre la importancia de la naturaleza y sobre cómo funciona la reproducción humana, de las plantas y animales. Los agaves no crecen en un solo lugar o solo en zonas planas, algunos prefieren condiciones bastante extremas, en rocas o en laderas”, cuenta Graciela.

En el sendero interpretativo se siembran plantas madres que se dejan crecer hasta que saquen su escapo floral, haya polinización y den semillas. Con esas semillas siguen reproduciendo y conservando variedades. Todo el ciclo de vida del agave es documentado con fines de investigación, desde la germinación hasta la siembra.

“Es grandioso que el porcentaje de germinación es alto, y esto abre la discusión de si es necesario clonar agaves para propagarlos en cantidades importantes. Tenemos datos donde un agave puede dejar 10 mil, 15 mil o hasta 20 mil semillas”, explica.


¿Cómo se sostiene este trabajo?

Todas las actividades del Proyecto LAM se realizan con recursos obtenidos de la producción de mezcal y de manera independiente a cualquier institución política o gubernamental.

Otra de las labores es sembrar las semillas, esperar a que las plántulas saquen tres hojas, introducirlas al vivero durante nueve a doce meses y luego plantarlas en el campo. Este proceso es monitoreado y documentado fotográficamente por el biólogo Matías Domínguez Laso.

“Hemos capturado dos especies de murciélagos. Nuestra hipótesis es que algunos agaves no son polinizados por murciélagos sino por otros insectos como polillas, abejas o mariposas nocturnas. Son cosas que abren nuevos caminos. Se hizo común que el polinizador universal del agave es el murciélago, pero tal pareciera que no es así”, concluye Graciela.


¿Dónde se puede conocer más?

Real Minero produce 14 tipos de mezcal elaborados con distintas variedades de agave. Quienes quieran probarlo pueden encontrarlo en la tienda La Casa Grande, ubicada en CDMX.

También se puede visitar el Proyecto LAM o el palenque de Real Minero escribiendo al correo info@realminero.com.mx. Las visitas duran alrededor de tres horas y no son para beber, sino para aprender sobre agaves, ecosistemas y procesos.

 

Al igual que el atole agrio de Huautla de Jimenez o el agua de horchata con tuna, el mezcal Real Minero de Santa Catarina Minas guarda historias familiares, saberes ancestrales y una profunda conexión con la tradición.

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Cada ejemplar vendido también apoya proyectos de agua en comunidades de Oaxaca y nos ayuda a seguir compartiendo este contenido de manera gratuita en nuestro blog.

Gracias por leer hasta aquí.
Por un México que consuma más bebidas tradicionales.

Shava Cueva
Fotógrafo y autor de Bebidas de Oaxaca

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